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La Carta de Marcha es el
acuerdo básico por el que los chicos y chicas que pertenecen a una
comunidad Caminante particular, a partir de la Ley Scout y de la
Propuesta Nacional de Caminantes, definen entre otras cosas cuál es el
estilo o perfil del caminante para la comunidad en la que viven,
cuáles son las pautas de convivencia que establecerán como grupo, y
que compromisos personales asumirán cada uno de ellos a lo largo del
año.
La Carta de Marcha es gesto
fundante de una Comunidad, es lo primero que cada año se construye (o
revisa) la Comunidad Caminante en la Asamblea, ya que a partir de la
misma se establecerán los sentidos de parte de las acciones
comunitarias y personales que regirán el año.
La Carta de Marcha es un
documento que consta de tres elementos articulados: El perfil del
caminante, las reglas de convivencia, los compromisos personales.
El perfil del caminante:
Entendemos por Perfil del Caminante al “Ideario” o características que
debieran asumir los caminantes de una rama en particular. Dicho
Ideario surge de poner a dialogar la Ley Scout como valor universal
del movimiento, la Propuesta Nacional de los Caminantes y los desafíos
en el área de los valores que se encuentran presentes en la comunidad
(contexto) de pertenencia, que presentan diferencia en cada uno de los
sectores sociales y geográficos del país. Las preguntas básicas que se
intentan responder son las siguientes:
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¿Cuáles son los desafíos
respecto de los valores que sustenta la Ley Scout en la comunidad,
barrio o ciudad en la que vivimos?
-
¿Qué significa ser
caminantes en nuestra comunidad, en nuestro barrio, en nuestra
ciudad?
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¿Cuál será el perfil del
caminante (ideario) en el que sostendremos el trabajo de éste año?
Las normas de convivencia:
Las normas de convivencia son distintas a un perfil o ideario, ya que
en el ideario se trata de una dirección a seguir, y en las normas de
convivencia se tratan de reglas que cada la comunidad establece para
regular las relaciones entre los miembros. Las reglas también se
desprenden de la Ley Scout, y la diferencia es que el grupo pauta
conductas concretas para determinados problemas concretos y comunes
que surgen de la cotidianeidad de la convivencia y que suelen ser
motivos de conflicto en el grupo.. Las normas de convivencia permiten
ante determinados conflictos, remitirnos a ellas para poder abordar
los distintos problemas de una forma previamente pautada por todos.
Los compromisos personales:
Posteriormente a que cada uno de los caminantes establece la dirección
de su Hoja de Marcha, determinados compromisos (en especial los
referentes a los valores y los que se relacionan con la Carta de
Marcha) son puestos en común y alimentan la Carta de Marcha, de manera
de que la Comunidad Caminante se haga depositario de los mismos, actúe
como testigo de los mismos, y colabore con que cada uno de los
miembros pueda lograr aquello a lo que se a comprometido.
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